jueves, agosto 09, 2007

Tantos sentimientos como personas



*******HOy he tenido ganas de publicar. Así que... lo hago y ya está!!************


Intentar describir el sentimiento que nos provoca una sola persona es tan utópico como querer agrupar a varias bajo un denominador común como “Amor”, “Amistad”, “Familia”, “Compañeros” o “Conocidos”.

Tendemos a catalogar para intentar comunicarnos con claridad suficiente ante nuestro interlocutor o receptor. Considero que este resumen pre-fabricado, mediatizado por nuestra educación o por la dificultad de los idiomas, nos limita de manera considerable.

En la "calificación" de "amigos" hay tal variedad de motivaciones comunes o no comunes como individuos. Cada ser nos puede transmitir al mismo tiempo sensaciones de amistad, familia, compañerismo, amor…

Es seguro que nos llegamos a conocer a través de nuestra interacción con el resto. Si insistimos en mantener un “prototipo” o esquema preconcebido antes, durante o posteriormente a esa interacción, nos privamos de obtener toda la información que el trayecto de la vida pretende regalarnos.

Con los años he aprendido que nada tiene un límite. Colores como el blanco y el negro no existen individualmente. Que la belleza está en los matices, en los infinitos colores.

He visto dentro de mi, que por cada amigo del “pasado”“presente” o “futuro”, hay un sentimiento de amor y me he sorprendido siendo amiga de todos los que amo.

He podido percibir en algún momento a “cualquier” conocido como mi mejor “amigo y compañero” Y al fin, todos ellos, pasar a formar parte de la inmensidad de mi familia.

A cada cuál les entrego una parte de lo que soy y siempre me recompensan con gestos, comentarios o críticas. Todas válidas, tan plenas, que sorprendería a muchos, si supiera manejar este idioma con los acordes de luz, conciencia y música para conseguir al fin hacer llegar lo que realmente fluye por dentro.

11 Comments:

Blogger Gerardo Omaña said...

Hay cosas linda mía que llegan como el viento
sin rutas premarcadas, sin toques de una puerta,
No importa que palabras ni cuando fue el momento
Su amor llegó a tu alma tiñendo los colores.

No importa cuantas lunas dormidas de silencio
ni cuantas amapolas llevadas por el río,
ni cuantas horas tristes pensando en el olvido.

Jamás se irá de tu alma la huella más profunda,
allí las cicatrices dibujan el recuerdo,
las ansias, las caricias, las horas taciturnas,
los besos en sus brazos,lo dulce y lo más tierno.

Recibe un beso en tu alma.

6:36 a. m.  
Blogger Nerim said...

Querida Sarsillo, que grata sorpresa me he llevado al ver que habias publicado, no sabes cuanto me alegra tu vuelta.
Después de las cosas lindas que te dice Gerardo, no tengo palabras para definir lo que significa saber que te has encontrado con ganas de volver a publicar.
Solo deseo que esta vuelta, no sea solo temporal.
Un fuerte abrazo y un beso.
Nerim

10:21 a. m.  
Blogger delokos said...

¡Qué alegría verte de nuevo!...

Efectivamente, los humanos somos expertos en poner etiquetas a todo, en clasificar, en unificar en conceptos lo que es único e individual...

Cuando quitamos etiquetas, ni tan siquiera existen conocidos y desconocidos...

Un abrazo... bienvenida de nuevo, se te echaba de menos...

11:02 a. m.  
Blogger Guardafaro said...

Interesantes reflexiones. Es difícil librarnos de etiquetar a las personas, aunque podemos hacer el esfuerzo. Creo que es en el libro "Yo estoy bien, tu estas bien", en donde se toca algo sobre eso desde la óptica del Análisis Transacional.
Si llegamos a una reunión y nos presentan al grupo, podemos ver que una de las cosas que primero te preguntan es cual es tu profesión, o a qué te dedicas. Si dices que eres médico (ingeniero, escritor, dentista, zapatero) podrás notar un chispazo en los oyentes, porque "ya creen saber como tratarte" ya te han etiquetado. Contéstales con una evasiva, como suelo hacer yo ante la pregunta esa de a qué te dedicas: A vivir, suelo responder, y lo dejó allí, cambiando el tema hacia otra dirección, a propósito. Es posible notar la incomodidad de algunas personas.

Amar, yo aún sigo amando a todas las que alguna vez amé. O se ama o no se ama, pero es un sentimiento que no puede desaparecer una vez que se inició. Se dice que el amor y el odio son caras de una misma moneda. Puede ser cierto, pero el que, tirada al aire, caiga por la cara de odio, no implica que, en su reverso aún esté el amor.

8:04 p. m.  
Blogger Oswaldo Aiffil said...

Hola querida Sarsillo. La vida es un constante dar y recibir. Me encanta saber que estas entre mis amigos. Un abrazo y un beso del tamaño de tu corazón!

8:06 a. m.  
Blogger Amor said...

sabes que te apoyo completamente

cortarle las alas a la realidad poniéndole condiciones no tiene ningún sentido, y soy tu amigo en gran parte por coincidir conmigo en esa verdad

te beso todo lo prohibido que puedo
;-)
amor

5:53 p. m.  
Blogger MaryLou said...

Hola guapa,
Me alegra mucho leerte, saber que sigues ahí y que te acuerdas de todos nosotros, los virtuales.

Un besazo desde Barcelona

8:30 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo guardo cada pedazo de amor recibido en un huequito del corazón y es como un registro de claves que permite a esas personas volver a acercarse a mí cada vez que reaparecen.

9:24 a. m.  
Blogger El Secretario said...

No creo que te hagan falta luz y música para transmitir lo que nos estás diciendo (aunque también quedaría precioso...). Con tus palabras ya nos basta.
Seguro que eres una profesional magnífica con esas cualidades, seguro...
No creo que haga falta "catalogar"; hay momentos en que uno nos necesita más que otro y con él (ella) nos volcamos. Lo importante (lo difícil), está en saber quién nos necesita sin que las señales de alarma lleguen a ser demasiado evidentes...

Abrazo.

6:39 p. m.  
Blogger Arbillas said...

Pues es lo mejor que podias haber hecho, escribir porque te apetecia..

Yo tenia miedo de entrar, y por suerte te encuentro, pero para mi conciencia me siento mal por no haber entrado estos dias.

Me alegra de tenerte de nuevo en casa.

Un abrazo.

5:20 p. m.  
Blogger Lidia M. Domes said...

Qué buen comentario de la amistad, qué bien lo dices!

Lidia

11:26 a. m.  

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