miércoles, julio 04, 2007


Foto: Pedro M. Benítez Hidalgo

Lo he visto filtrándose entre los grandes seres capaces de dejarse mecer por Él.

Lo he conocido encendiendo el agua e iluminando las cavernas más oscuras.. Mezclándose entre las fisuras del mal, inundando de valor y cordura el sin sentido humano.

En el frío del largo invierno avivó tu fuego para que fueses la hoguera de tus sueños..

Lo vi alejarse creyendo haber plantado su semilla y retornar para ayudarte en la dura despedida.

Estuvo allí, ante la sombra del rostro de la muerte alentando al moribundo a elevar su alma al cielo.
A tu lado, en aquella noche turbia por deseo; en el aliento de amparo del amigo; en la caricia de un perro desvalido.

Porque está en las manos del pequeño que acaricia a su madre agradeciéndole la vida.
En el azul de este inmenso cielo, manto de luz perpetúa para los que por verle o no verle, le creemos.

Lo he sentido en cada paso, en cada giro de mi espalda, en la flor que nace y muere, en el adiós lastimero, en las “huidas” sinceras, en la caricia bienvenida, en el beso que cura, en la lucidez de tu agonía…

Percibo el amor por donde paso. Su fuerza siempre me acompaña, aunque a veces, con cierta tristeza me descubra tan lejos su infinita esencia

Ser Omnipotente, valeroso, consciente y sabio. Habitante de otro mundo. Para algunos de creación Divina, para otros, fruto del anhelo humano.

Yo te llevo por donde piso, pues sino, ni camino, ni senderos… sólo abismo.

4 Comments:

Blogger Nerim said...

En el frío del largo invierno avivó tu fuego para que fueses la hoguera de tus sueños..

Que bonito, precioso, todo el poema me encantó, lo he leído como 3 veces, pero la frase de arriba es la que me cautivó de verdad.

Hermoso post el de hoy Sarsillo, un fuerte abrazo y un beso
Nerim

8:42 a. m.  
Blogger Oswaldo Aiffil said...

Lo has escrito íntegramente con el corazón. Y te quedó precioso. Como Nerim, también lo he leído varias veces. Es tan bonito...un beso!

3:54 p. m.  
Blogger Ferípula said...

Hola mi amiga!
Qué divina Presencia a tu paso.

Y todos los ángeles que no ves...también.
Un beso!

2:27 a. m.  
Blogger zalakain said...

Tenía yo quince años. Un compañero de curso me supetó firmemente por los hombros y me dijo sonriendo, divertido: "Sueiro, convéncete, Dios no existe". Desde entonces no creo en Él. No lo necesito. Desde entonces siento el maravilloso vértigo de la vida llenando todos los vacíos, mis preguntas se multiplican y las respuestas ahogan las preguntas generando otras, todo es luz, todo fluye. Él no está.

8:39 p. m.  

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